Golpeando, agitando, brincando la gente chillaba con la parada de casillas a de rossi la segunda consecutiva. El respetable de la plaza de colon no podia mas bullicio, gritos, canticos, coreaciones... pero derrepente se hizo el silencio. Un silencio suave, distinto a los anteriores de la tarde calurosa en "la plaza roja", era un silencio preocupado, ansioso, un silencio el cual seguia a Cesc fabregas a miles de kilometros de la capital española. Tras ese silencio en el que se podian escuchar las sirenas de los camiones de los servicios de limpieza entre mas de diez mil personas, vinieron jadeos, aullidos, voces.. y todo porque la seleccion tras muchas eurocopas volvio a pasar de cuartos. Pitos de los coches, canciones más canciones, claxones y todo esto acababa de empezar.



